Letras

Saint-Malo / 2015
Velero. Con las velas llenas, llenas de agujeros, si es que de agujeros puede uno estar lleno, pleno, pleno de deseo, así era el orgullo de mi gran velero, por el mundo entero. Escucha este cante, cante de remeros, sólo es un remedo, no tengo remedio, medio, te lo digo en serio, si me dices medio siempre digo entero. Mi velero tiene historia, deseo extremo, y trayectoria igual.

Un velamen lleno, lleno de agujeros, si es que de agujeros puede uno estar lleno, pleno, pleno de deseo, así es el orgullo de mi gran velero. Un velamen lleno, lleno de agujeros, si es que de vacío puede uno estar lleno, un velamen lleno, lleno de agujeros, que me lleve lejos cuando sople el viento… Mi velero tiene historia, deseo extremo, y trayectoria igual.

Y aquí estoy con mis libertades que me traigo, que si tengo algo es falta de ataduras, duras, duras y maduras, así es el arraigo de las almas puras. Y aquí estoy con mis libertades que me traigo, y es que el desarraigo es falta de ataduras. Aquí estoy sin una cama cuando caigo, y yo siempre me caigo en duras y en maduras también. Mi velero tiene historia, deseo extremo, y trayectoria igual.

Y aquí estoy mirando barcos en el puerto, viendo el mar abierto y el cielo abierto, cierto, como que no estamos muertos, mientras haya viento no estaremos muertos, mientras sople el viento

 

Saariselkä stroll. Y caminé mi larga caminata acompañado de los pasos que empecé al nacer, y ahora el parque natural de Saariselkä es el futuro, que es tan brillante que la luz que se refleja en la bruma de lo que un día fue no me deja ver, y agarro de la mano a mi amor, que nos vamos a perder. «Tú eres mi vida, qué guapa eres, la más perdida de las mujeres.»

Y me difuminé, un viejo tatuaje en la piel de un viejo desliéndose, desleyéndose el ancla, la serpiente, el nombre de una mujer, difuminándose el ancla… la serpiente… y la mujer, difuminándose, perdiéndose en el tiempo o en el espacio, no lo sé. «Tú eres mi vida, qué guapa eres, la más perdida de las mujeres.»

Y oigo otra vez mi fábrica de ideas mortalmente inútiles, inútiles, y ahora que estoy a punto de morirme o de dormirme, no lo sé, no sé por qué me ronda la cabeza una palabra una y otra vez: «cucurbitácea, cucurbitácea, cucurbitácea, cucurbitácea.»

«Tú eres mi vida, no me abandones, que con la muerte no quiero amores.»

«Cucurbitácea, cucurbitácea, cucurbitácea, cucurbitácea,» mi última palabra.

 

Tempus fugit. Mi juventud tarda en llegar, no sabrás tú dónde pueda estar. Voy hacia el sur, al revés del mar, tengo la boca seca por la sal. Adelante voy a mirar, buscaré la línea del mar…

Tenías toda la vida por delante y ahora la tienes toda por detrás. Adelante voy a mirar, buscaré la línea del mar…

Ya no agarro el sueño, todos mis remansos de paz se me han vuelto turbios y hasta turbulentos ya.

Espántalos, pájaros de la memoria son, que aletean en el corazón. Pájaros de la memoria, espántalos, espantajo, espantapájaros. Pájaros de la memoria, espántalos, hacia el horizonte, hacia el horizonte viajo yo, hacia el horizonte viajo yo.

 

Arrancando las vías. Siempre me estoy marchando, siempre arrancado de un lugar por algún tren, siempre me estoy suicidando, me arranco las venas arrancando las vías del tren.

Estoy perdido, pero eso me hace libre, estoy perdido sin ti. Estoy perdido sin ti.

Siempre me estoy marchando, siempre arrancado de un lugar por algún tren, siempre me estoy suicidando, me arranco las venas arrancando las vías del tren.

Me perdí, aunque eso me hizo libre. Sin raíz, aunque eso me haga libre, yo sin patria ni raíz.

Siempre me estoy marchando, siempre arrancado de un lugar por algún tren, siempre me estoy suicidando; venas de la tierra, carreteras y vías del tren.

 

Me hiere, no me hiere. No me hiere la verdad. Sí me hiere, es verdad. No me hiere esta vez. Sí me hiere, otra vez.

Dos hermanos buceando, de la mano van los dos. Dos hermanos buceando, uno grita, el otro no.

Este fue el mensaje que te llegó, el correo en el buzón: «Yo ya iría, si la tormenta extraña de estos días me dejara.» Y la tormenta se lo tragó, como casi siempre se lo tragó.

“Si tú mandas yo obedezco. Si tú hablas, actuaré. Tú ordenas, yo me someto. Tú deseas… yo también.”

«Yo lo haría, si la tormenta extraña de estos días me dejara.» Ese fue el mensaje que te llegó, pero miraste en televisión: todos los hombres y mujeres del tiempo no pintaban más que sol, sol, sol, como manchas de huevo, sol, sol, sol, por todo el mapa, sólo sol, ni una nube, todo sol.

No me hiere la verdad. Sí me hiere, es verdad.

 

El ascensor de Herodes. “Como dijo Herodes, mejores, mejores van a ser los tiempos, mayores honores para quien le entregue a sus hijos mejores y que él los ascienda al cielo social…”

–Deja el ringorrango de esa guitarra y agarra los libros y ponte a estudiar. Con la confusión estás mucho mejor y te dejas la vida a la vera del mar.

–Es el ringorrango de esta guitarra el que amarra los ratos para recordar, y hay un pajarillo que canta al brillo y espanta el silencio que queda detrás… (la-la-la-la-la…) Dame otro cigarro, o si no la guitarra no tiene chatarra y no suena más, y toda la noche un derroche de tiempo buscando fantoches y espacio vital.

He puesto una bomba en la puerta, más te vale no estar cerca.(El ascensor de Herodes está en alerta.) Mírala, volando va…

Es el ringorrango de esta guitarra el que amarra los ratos para recordar, y hay un pajarillo que canta al brillo y espanta el silencio que queda detrás.

He puesto una bomba en la puerta, más te vale no estar cerca. El ascensor de Herodes está en alerta. El ascensor de Herodes está en alerta. He puesto una bomba en la puerta, mírala, volando va por el espacio demencial…

 

Bonita fiesta, ¿verdad?. Bonita fiesta, ¿verdad? Gente que viene y se va… Hay cosas en el mundo que mejor no conocer mucho, sálvese quien pueda, eso nos salvará. Afuera hace frío, mejor quédate conmigo en esta fiesta bonita de verdad.

Bonita fiesta, ¿verdad? Gente que viene y se va… Un baile de Cristos, ¿a que nunca lo habéis visto? Pero tampoco os salvará-ra-ra-ra-ra… Afuera hace frío, mejor quédate conmigo en esta fiesta bonita de verdad.

 

Pijama de fantasma. Mis dedos se entretienen siempre en tus pies, que crear un paraíso es tan fácil como crees. Mi aliento se estremece y crece por tu piel, y si no me das permiso, treparé por la pared.

No más medicamentos que nos convierten en fantasmas en pijama, no se detenga el tiempo, ni se congelen los fantasmas que deambulan por su propia casa.

Mis dedos se entretienen siempre en tus pies, que crear un paraíso es tan fácil como crees. Mi aliento se estremece y crece por tu piel, y si no me das permiso, treparé por la pared.

Deja que corra el viento y que entre el sol de la mañana por la ventana, deja que corra el viento y que se lleve las telarañas, y nuestras sombras que nos engañan.

Mis dedos se entretienen siempre en tus pies, que crear un paraíso es tan fácil como crees. Mi aliento se estremece y crece por tu piel, y si no me das permiso, treparé por la pared.

 

Se aniquila piso. Es mi signo divergente el que me hace desvariar. Es mi corazón un adolescente, va matando gente y rompiendo a llorar. Adolescente rompiendo a llorar, rompiendo paredes, rompiendo a llorar, adolescente rompiendo a llorar, rompiendo paredes, rompiendo a llorar.

La emoción de la venganza, la emoción que me hace llorar. Ya leo el cartel en lontananza, tengo la esperanza de verlo estallar:

“SE ANIQUILA PISO EN EL BORN”

Con muy mala leche nos dijo el casero: me pintáis el piso y os largáis de una vez. Y se lo pintamos todo de negro, todas las paredes y el techo también.

“SE ANIQUILA PISO EN EL BORN”

 

La Edad Media. Y cuando Javi, a la edad de siete años, cayó al interior de un pozo ciego, el Sol del mediodía de repente se desplomó sobre el mundo para siempre.

Cuando Javi, a la edad de siete años, cayó al interior de un pozo ciego, el Sol del mediodía de repente se desplomó sobre el mundo para siempre. El mediodía era su niñez; su nacimiento, el amanecer del día; la tarde, la suave madurez traicionera; el ocaso, la vejez del hombre.

El mediodía era su niñez; su nacimiento, el amanecer del día;
la tarde, la suave madurez traicionera; el ocaso, la vejez del hombre, del hombre que muere siempre de noche, del hombre que muere siempre de noche. Pero cuando Javi, a la edad de siete años, cayó al interior de un pozo ciego, el Sol del mediodía de repente se desplomó sobre el mundo para siempre.

 

La luna aplastada . Yo la vi llegar con la luna entre los brazos, contra su pecho la aplastaba. Yo la vi llegar, yo tenía quince años, son los años luz que se apagan. Te vi llegar, yo de negro y tú de blanco, éramos los médicos que jugaban.

He abierto el libro por las diez primeras páginas, páginas de un libro que se acaba, al final se acaba, avanzó como una máquina, máquina de libros que se acaban. Son los días-luz, desde que nací se apagan una y otra vez de madrugada. Son los días-luz que revientan en cada esquina, son las noches que nos iluminan. Son los días-luz que revientan en cada esquina, fuerzas del amor que me iluminan. Son los días-luz que revientan en cada esquina, fuerzas desde abajo que me iluminan.

Yo la vi llegar, la carpeta entre los brazos, contra su pecho la aplastaba. Yo la vi llegar con la miel entre los labios, contra su pecho me aplastaba.

La eternidad. Mi dulce Sara, yo te prometo hacerte el café cada mañana si tú me prometes tu amor eterno. Duce niña amarga, yo te prometo darte todo mi amor las tardes largas, si tú me prometes la eternidad: la eternidad me tendrás que dar.

Hola, dulce muchacha, yo te prometo hacerte el amor y las noches cálidas, si tú me prometes la eternidad. La eternidad me tendrás que dar, no morir jamás, la eternidad. Me quiero quedar, aquí contigo, me quiero quedar, la eternidad. La eternidad en un segundo, no morir jamás, y no ir al médico jamás, ni al hospital, dejar de respirar y no escuchar jamás. No morir jamás.

 

Eso fue todo. Y eso fue todo, adiós amigos, good night, eso fue todo, y a mis enemigos goodbye. Ya se acabó la fiesta y lo que se daba, que por mi mala testa ya no queda nada, ni ganas de ir a por más.

Y eso fue todo, adiós amigos, good night, eso fue todo, y a mis enemigos goodbye. Ya se restó la resta de lo que quedaba, que por mi mala apuesta ya no queda nada, ni ganas de ir a por más.

Ya se acabó la fiesta y lo que se daba, que por mi mala testa ya no queda nada, ni ganas de ir a por más… ya no queda nada, ni ganas de buscar más, ya no queda nada…

 

 

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